Que me dicen que si es artificial, que si han desviado los cauces, que si patatín, que si patatán. El Monasterio de Piedra es fabuloso y darse una vuelta por sus jardines es como pasear por el Paraíso (que yo lo se! ;)) pero sin hoja de parra. Que conste que yo no me comí la manzana.

2 comentarios:
Prefiero las cascadas naturales aunque haya que andar para poder verlas. Sute.
Claro que resultan más interesantes las cascadas que andan por ahí escondidas, es más, hasta la más insignificante corriente de agua tiene el mayor de los encantos si se encuentra en la espesura de un bosque. Ni qué decir tiene, el silencio con el que se puede disfrutar estas cosas en lugares no masificados como es éste del Monasterio de Piedra. Sin embargo, creo que no deja de ser un sitio curioso y bastante chulo.
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