En eso se ha convertido la televisión. No puedo recordar cuánto tiempo hace que no consigo ver una película completa en la tele, y da igual la cadena, si obviamos algún que otro 'cine sin cortes'. Es deplorable que para series cuya duración son cuarenta minutos escasos tengas que tirarte más de una hora delante de la tele con las frasecitas de 'volvemos en 5 anuncios' o 'volvemos en 5 minutos' o 'vete a fregar y tender la ropa que te da tiempo de sobra' y no sé cuantas paparruchadas más. Entiendo que las cadenas tengan que buscar beneficio pero poner casi 10 minutos de anuncios por poco más de 15 de programa es capaz de hacerme hervir la sangre, y ya, cuando el corte es a 2 minutos del final de programa para que te tragues los 'consejos' publicitarios, pues ni consejos ni 2 minutos. Tele apagada.
Y de los canales de la TDT, la tele del futuro, mejor no hablamos, ¿no?
Afortunadamente esto hace que cada vez vea muchíiiisima menos tele y me dedique a cosas más interesantes, como leer - sin publicidad- y echarle más cuenta a las cosas que de verdad sirven para algo.
Hala, ya me he desahogado.
Un saludo a todos.
2 comentarios:
La tele, lo justo, de vez en cuando el telediario para seguir por donde va el mundo y alguna serie a la cual estoy enganchada, aunque cada vez menos.
Antes, si podía, me cargaba los 4 capitulos seguidos de CSI, pero ya con el primero me conformo (los años y el sueño pueden con una).
Hay que probar dejar la tele apagada mas amenudo y sobre todo cuando se hace vacaciones rurales, es absurdo llegar a una casa perdida en medido del campo e ir a buscar en primer lugar el mando a distancia de la tele. El campo está para disfrutar de la tranquilidad y de los amigos.
La verdad es que tienes toda la razón.
Yo ya me cansé hace mucho de los anuncios así que salvo que sea algo en riguroso directo, el resto intento grabarlo para verlo después o ver si alguien ya lo tiene y me lo deja, :)
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