| Mosaico junto a las taquillas de las cuevas del Drach |
Si ya me advirtió mi guía turística, "yo no iría a esa cueva, iría a la de Hams", pero yo erre que erre, que quería ver las del Drach, que algo debían tener ¿no? Y no se puede decir que sean feas: las hacen feas. Está claro que hay que aprovechar el tirón turístico, pero eso es una cosa y otra la que se hace al final. ¿La cueva? ¿Qué cueva? Hicimos los 1000 metros Drach. Las visitas no son guiadas –lo ponen en la web- lo cual ya me parece un poco increíble por el elevado precio que se paga (11’50 €), pero no sólo eso, se trata de ir andando por una cueva ‘gastada’, quiero decir, no tiene ni de lejos el brillo que tiene otras cuevas, con un montón de gente alrededor tuyo (no sé cuantos entramos, pero no menos de 300 personas) y la mayoría del tiempo se va en esperar a que la gente se siente en las gradas que se encuentran en el interior de la cueva. ¿El espectáculo? Pues sí, curioso, bonito, con una sonoridad muy buena, pero, reducir la visita de las cuevas a esto me resulta lamentable.
Fin del espectáculo, hala, todo el mundo corriendo para fuera de la cueva. Por cierto, un saludo para el montón de sordos que iban en la visita, porque no puede ser otra la explicación para la gente que a pesar de indicarse una y otra vez la prohibición de hacer fotos, iban con su cámara disparando a tocho y mocho. No estaría mal que alguna vez se pillara a algún individuo de estos y se le cantara las cuarenta, pero de verdad.
En definitiva, me ha decepcionado bastante, no la cueva en sí, sino el ‘maltrato’ que se le está dando y por el mismo motivo, lo pobre del recorrido que se hace por ella. Está claro que la ‘pela es la pela’ … y que algún día nos quedaremos sin cueva.
Nos vemos.
2 comentarios:
Yo diría que entran mas de 1000 personas de una sola vez en ese auditorio para ver el espectaculo.
He intentado buscar cual es el aforo por internet pero no lo he encontrado. Os aseguro que estaba lleno de gente y esperamos mas de 20 min para que se sentaran todos ya que nosotros fuimos los primeros. Sute
La verdad es que muchas veces el problema del turismo es la masificación, por eso cuando viajo me gusta moverme fuera de los cauces turísticos, perderme por barrios desconocidos de las ciudades o elegir lugares que pocas personas conocen. Estoy ansioso por ver el reportaje de Italia 2011 ;)
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